Magnus

Magnus

Los maestros herreros del monte Joerlak sólo se ponen de acuerdo en una cosa: ni la más preciada de las aleaciones es tan valiosa como un cuerno de magnoceronte. De todos esos cuernos, el más grande y afilado pertenece a la bestia conocida como Magnus. Durante media generación Magnus dedicó su tiempo a cornear a aquellos cazadores que intentaban reclamar los tesoros de los de su especie. Cada noche regresaba a su cueva con las pezuñas y cuernos teñidos de rojo hasta que un día la matriarca urgió a él y su prole a buscar refugio al norte, más allá de la sombra de la montaña. Magnus, no obstante, se tomó aquella predicción a broma, sabiéndose infalible a la hora de defender a su pueblo. Los magnocerontes no se moverían de allí, sentenció, pues un magnoceronte no cree en el azar... y tampoco cambia jamás de opinión. Empero cuando el monte Joerlak entró súbitamente en erupción y vio como medio clan moría bajo el fuego y las llamas, Magnus tuvo que cambiar de opinión. Los supervivientes apremiaron hacia el norte hasta que se toparon con un cerco en el camino, vigilado por cientos de cazadores armados con arcos y acero. Magnus no esperaba menos. Guió a sus más bravos hermanos en una carga contra los enemigos y luchó con fiereza tal que sólo el volcán que tenía tras de sí podría igualar. Mientras tanto, los magnocerontes más ancianos, las madres y las crías se desvanecieron entre las sombras. Existe división de opiniones entre los maestros herreros acerca de lo que aconteció después. Muchos dicen que Magnus logró reunirse con los suyos. Otros cuentan que recibió heridas mortales y acabó pereciendo junto al cuerpo de la matriarca. Ninguna de estas teorías es acertada. Magnus prometió volver a reunirse con su familia, sí... pero no sin antes haber encontrado y asesinado con la furia de su cuerno a aquellos responsables de la erupción del monte Joerlak, pues un magnoceronte no cree en el azar.


Magnus emite una onda de fuerza que daña a las unidades enemigas en una línea.

Otorga a una unidad aliada daño adicional y hendidura al atacar. Mejorable con el Cetro de Aghanim.

Magnus cambia las propiedades de la materia, atrayendo a todos los enemigos cercanos frente a él y los aturde con un potente golpe que ocaciona daño.

Magnus se precipita hacia adelante, atravesando a las unidades enemigas con su enorme cuerno. Los héroes impactados en su camino serán arrastrados hasta el lugar de destino, donde luego serán dañados y ralentizados.


Árbol de talentos

60% robo de vida por hechizo

25

550 AoE Shadow Strike

+300 de vida

20

+100 alcance de atque

+90 de oro/min

15

12% reduccion de tiempo de recarga

+10 de fuerza

10

+25 daño